— Vamos a vidas

A veces me pregunto de dónde sacan las ideas los desarrolladores de videojuegos, y no miento cuando digo que muchas veces me los imagino en una habitación sin ventilación fumando marihuana. Aunque supongo que la realidad es otra y la inspiración les vendrá de muchos sitios diferentes, de lo que ...

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Una novela que me gustaría que se convirtiese en videojuego

A veces me pregunto de dónde sacan las ideas los desarrolladores de videojuegos, y no miento cuando digo que muchas veces me los imagino en una habitación sin ventilación fumando marihuana. Aunque supongo que la realidad es otra y la inspiración les vendrá de muchos sitios diferentes, de lo que sí estoy seguro es que la palabra escrita es uno de los mejores recursos para echar a volar la imaginación.

Muchos son los videojuegos que se han creado a partir novelas, relatos y cuentos, pero pocos son los que han alcanzado el éxito y se han quedado grabados en nuestra memoria. Como ejemplos más recientes tenemos el grandísimo RPG en tercera persona The Witcher y sus respectivas secuelas, basados en relatos cortos que el Sr. Andrzej Sapkowski publicaba en una revista polaca allá por el año 1986. O el shooter en primera persona Metro 2033 basado en la novela homónima del escritor ruso Dmitry Glukhovsky. En pocas semanas saldrá a la venta su secuela Metro: Last Light (de la que tengo muchas ganas) pero en este caso y pese a que el Sr. Glukhovsky  ha colaborado con los desarrolladores, la historia se desvincula totalmente de la segunda parte de la novela, titulada Metro 2034.

No sólo hay ejemplos de juegos actuales, también tenemos grandes ejemplos de juegos más antiguos; Dune y sus secuelas Dune II, Dune 2000 y Emperor: Battle for Dune, que son una de mis sagas favoritas, están basadas en la novela de Frank Herbert, todo un clásico de la literatura de ciencia ficción.

A veces sucede lo contrario, el éxito de un videojuego llega a tal punto que la narrativa transmedia hace aparición y nos encontramos las estanterías llenas de libros de Halo, Gears of War, Assassin´s Creed, World of Warcraft, etc. Me gustaría recomendar en este punto la novela Bioshock: Rapture. Tal y como explica @luisgr84 en su análisis de Bioschock Infinite, después de Bioschock 2 casi todos esperábamos una precuela  que contara cómo ocurrió la decadencia de Rapture. Pues bien, para todos los que os hayáis quedado con las ganas, la novela a la que me refiero tiene a Andrew Ryan como protagonista y relata los acontecimientos desde la creación de Rapture hasta casi el punto de partida del primer juego.

Por supuesto también tenemos ejemplos en el mundo del comic, donde encontraremos historias de Metal Gear Solid, The Legend of Zelda o el clasicazo de LucasArts, Indiana Jones and the Fate of Atlantis. Pero en este caso desconozco si son buenos o no, así que mejor preguntadle a @mameyugo.

Creo que libros, comics, videojuegos y películas no deberían rivalizar entre ellos sino complementarse los unos a los otros, y siempre que podamos deberíamos evitar las comparaciones. Eso sí, bajo mi propia experiencia papel y tinta van ganando por goleada.

Y por fin, después de esta introducción de tres párrafos y medio, voy a empezar a hablar de la novela a la que me refiero en el título del artículo.

Se trata de la Trilogía Marciana de Kim Stanley Robinson, un conjunto de tres novelas que comprende Marte Rojo, Marte Verde y Marte Azul. Narran la historia de la primera colonización de Marte y su terraformación para convertirla en un planeta perfectamente habitable. Comienza relatando la vida de los primeros 100 colonos que viajan en la nave Ares, la nave espacial interplanetaria más grande jamás construida y que tiene como objetivo terraformar el planeta rojo, logrando que este seco y muerto paisaje albergue ciudades llenas de gente, praderas y océanos. (No os estoy espoileando el final, con ver las portadas y los títulos del libro ya sabéis por dónde van los tiros).

Es una novela muy densa, de más de 600 páginas cada tomo, que destaca por el asombroso conocimiento del autor en los campos político y científico. Una vez leído te das cuenta de que muchos años de investigación han sido necesarios para poder finalizarlo. La novela nos sitúa en el año 2026, que es cuando emprenden los colonos dicho viaje, pero nos explica que el primer hombre en pisar Marte (John Boone, uno de los protagonistas) lo hace en el año 2020. La tecnología que se describe en el libro tiene tal rigor que de verdad crees que esto será posible dentro de poco tiempo; modificación genética, estaciones en órbita, turbinas capaces de calentar el planeta, vehículos totalmente automatizados, ascensores espaciales, y un largo etcétera, forman parte del abanico tecnológico que os encontrareis en el libro. Estando ahora en el año 2013 y dado que la NASA sólo ha conseguido enviar microondas con ruedas a Marte, me da a mí que la línea temporal de esta novela debería retrasarse un poco.

Creo que lo que acabo de explicar es carne de videojuego ¿no?. También hay un par de películas que utilizan el nombre de la novela, pero nada tienen que ver con lo que os acabo de explicar.

Me imagino un action RPG en primera y tercera persona donde puedas elegir a tu personaje de entre eso 100 primeros colonos. Hay botánicos, geólogos, pilotos, ingenieros, mecánicos, agentes de seguridad, periodistas, etc. (Lo siento pero aquí no tienen cabida ni los paladines ni los magos). Poder elegir al que te dé la gana y evolucionar dentro de esa nueva sociedad, crear una aventura totalmente diferente dependiendo del rol que elijas. Influenciar con tu personaje al resto de los habitantes del planeta, pudiendo decidir qué experimentos e investigaciones se llevarían a cabo, qué parte del planeta hay que explorar primero, qué tipo de ciudades se deben construir, etc. Un juego dónde la libertad sea absoluta, y dónde se represente el mapeado completo del planeta rojo. Que por ejemplo puedas elegir un vehículo construido por ti mismo y explorar el lugar que más te apetezca. Eso sí, toda acción tiene su correspondiente consecuencia, si tratas de realizar cualquier tarea por tu cuenta posiblemente acabes muerto porque Marte es un terreno hostil no exento de peligros: tormentas de arena, radiación, frío extremo, conspiraciones, sabotajes, asesinatos.

Está claro que en los tiempos que corren es necesario darle un toque comercial, y si no hay disparos y multijugador de por medio, puede que la cosa no venda. Los disparos pueden introducirse como parte de esos conflictos que surgen entre las diferentes facciones y ciudades que se van creando a lo largo de la historia.  Y aunque soy más partidario de cualquier juego individual que contenga una excelente IA, creo que la mejor solución en este caso es desarrollarlo como un MMO.

Me lo imagino como un SimCity a nivel planetario para la construcción y gestión de la terraformación, sumándole la libertad de diseño y personalización que ofrece Minecraft. Le añadiría el rol y la exploración a lo Skyrim y Mass Effect, y la profundidad y realismo de la que hacen gala los mundos abiertos de la saga GTA. Puestos a pedir, las compañías encargadas de su desarrollo serían sin lugar a dudas Bioware y Rockstar.

Mis escasos conocimientos a nivel técnico me impiden saber a ciencia cierta si la trócola del condensador de fluzo del hardware actual es capaz de soportar todos estos elementos en un solo juego, pero nada es imposible.

Ahora os toca a vosotros, ¿qué libro o historia os gustaría que adaptaran al videojuego?, ¿y qué os gustaría incluir a nivel jugable?. Podéis opinar en nuestro foro al respecto.

oskywan
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oskywan

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